"Viaja a donde la ilusión te lleve"

SAN SEBASTIÁN - Guipúzcoa


   Anclada en la Bahía de la Concha, en un entorno privilegiado, al abrigo de los Montes Igueldo y Urgull, y protegida por la Isla de Santa Clara, se encuentra la ciudad de San Sebastián.

   La ciudad, en una conseguida armonía con el escenario natural, invita a descubrirla, pasearla y deleitarse con sus numerosos y hermosos atractivos.
Vista desde el Palacio Miramar: Monte Igueldo, Isla de Santa Clara, Monte Urgull y Playa de Ondarreta

Isla de Sta. Clara y Monte Urgull




Monte Urgull y Casco Viejo
























Monte Igueldo
   Del entorno natural resaltar el Monte Urgull, el testigo silente de los avatares bélicos, y la escabrosa historia militar de la ciudad. Por su orografía, es un enclave natural, una atalaya sobre el mar y la ciudad. Y fue en la época de Sancho el Mayor, rey de Navarra, cuando se construyó la primera atalaya defensiva, a la que se sumaron posteriores fortificaciones, que convirtieron al Monte Urgull en una fortaleza militar, en torno a la cual, buscando su resguardo y protección, surgió el primitivo asentamiento de la ciudad de San Sebastián.




  Aún hoy día conserva los caminos, pasadizos  y fortificaciones de antaño, entre los que destaca el castillo de la Mota. En lo más alto la estatua del Sagrado Corazón que custodia la ciudad.



Playa d e la Concha

Playa de la Concha con su emblemática barandilla
   

   La isla de Santa Clara, es una pequeña isla en medio de la bahía de la Concha, en ella se da un caso único en toda la costa vasca, esta pequeña isla tiene una playa orientada hacia el sur.









  La popular playa de la Concha, sin duda, la más visitada y fotografiada, es una playa única, por la belleza de su entorno, está rodeada por el emblemático Paseo de la Concha que bordea la bahía homónima, engalanada por una singular barandilla blanca, convertida en símbolo de la ciudad.
Peine del Viento
















   Contigua a la playa de la Concha, la Playa de Ondarreta, exactamente entre los jardines del Palacio de Miramar y el monte Urgull, donde se encuentra el Peine del Viento, escultura de acero de Eduardo Chillida.


  La playa de Zurriola, una playa surfista por excelencia dada su ubicación, en una bahía desprotegida donde las olas son constantes e intensas, ideales para la práctica del surf.
Basílica de Santa María





   Volviendo la vista a la ciudad, pasear por el Casco Viejo, situado a los pies de Monte Urgull, es una delicia, para pausadamente recrearse con edificios tan emblemáticos como la Iglesia de San Vicente, la más antigua de la ciudad; la Basílica de Santa María, magnífica obra barroca del s.XVII, desde cuya fachada principal, en línea recta, se divisa la Catedral del Buen Pastor.
Plaza de la Costitución



   En el corazón de la Parte Vieja se encuentra la Plaza de la Constitución, espacio protagonista de celebraciones festivas, como la Tamborrada del 20 de enero, el día de San Sebastián, patrón de la ciudad. Más alejado en el tiempo, esta bonita plaza se convertía en  coso taurino, de ahí la singularidad de sus balcones numerados.



   El Mercado de la Brecha, que debe su nombre a su ubicación, está situado en el punto más vulnerable de las antiguas murallas, punto por el que entraron las tropas anglo-portuguesas en  1813.
Plaza de la Constitución
  
  Pero mención especial merece la calle 31 de agosto, su denominación es una evocación emotiva, al dramático episodio acaecido tras la derrota de las tropas napoleónicas, cuando la ciudad quedó devastada y reducida a cenizas, a excepción de esta calle. A su vez es una muestra de gratitud, reconocimiento y homenaje a la bravura y temple de los donostiarras que con su esfuerzo y denuedo emprendieron la reconstrucción de esta bella ciudad.
Ayuntamiento

 
















Hotel María Cristina y Teatro Victoria Eugenia




   Entre el Casco Viejo y la Playa de la Concha,  se encuentra el Ayuntamiento, instalado en el magnífico edificio que ocupó el Casino en la Belle Époque. 







Balneario de la Perla, Playa de la Concha









   De esta misma época el Teatro Victoria Eugenia, sede de los eventos culturales más importantes de la ciudad, como el Festival de Cine; el Hotel María Cristina o el Balneario de la Perla en la playa de la Concha


Catedral del Buen Pastor (desde la Basílica de Sta. María)







   En el Barrio Romántico, cuajado de bonitos edificios de estilo parisino de finales del s.XIX, se encuentra la Catedral del Buen Pastor, donde se aglutinan las influencias europeas que transformaron la ciudad de San Sebastián a finales del s.XIX.



Palacio de Miramar




   En una colina desde la que se dominan excelentes vistas de la bahía y rodeado de jardines que descienden hasta la playa de Ondarreta, se levanta el Palacio de Miramar  inspirado en las casas de campo inglesas, fue la residencia veraniega de la familia real.




Kursaal
   Junto a la desembocadura del río Urumea se encuentra el Kursaal, actual Palacio de Congresos. Obra de Rafael Moneo, su diseño son dos cubos de vidrio traslúcido que simulan dos “rocas varadas”, está considerado una de las grandes expresiones de arquitectura contemporánea y fue galardonado con el prestigioso premio de arquitectura contemporánea Mies van der Rohe.

Kursaal
















Deliciosos Pinchos
   

    Y para finalizar la visita es obligatorio y fundamental degustar los apetitosos y deliciosos Pinchos, icono universal de la gastronomía vasca, increíble variedad de pinchos que se pueden saborear en cualquier bar de la parte vieja.



GUETARIA - Guipúzcoa


   Encantador pueblo pesquero situado a 25 km de San Sebastián, en un apacible entorno del Golfo de Vizcaya.

Guetaria, Puerto y Monte de San Antón
Monumento a Juan Sebastián Elcano



  Al llegar a Guetaria, junto a la carretera, un elocuente monumento nos recuerda que nos hallamos en el lugar donde nació el celebérrimo marino Juan Sebastián Elcano, que llevó a cabo la heroica gesta, de dar la vuelta a la redondez de la tierra, por primera vez.  Y así lo refleja la leyenda: “Primus circundediste me”, sobre el frontis de la puerta de entrada.



      En esta pequeña y entrañable localidad, nació también el prestigioso diseñador Cristobal Balenciaga, referente acreditado en el mundo de la moda.

Calle Principal








   Tras un paseo por la calle principal, encontramos la Iglesia de San Salvador, un precioso templo gótico del s.XV. Algo anecdótico, en el interior, el suelo está inclinado, en perfecta adaptación a la base rocosa sobre la que se construyó.
Interior Iglesia del Salvador











   Igualmente singular, y creo que único, es que la calle principal continúa su trazado por debajo de la iglesia a través de un túnel excavado en la roca. Dicha singularidad se remonta a los tiempos en que la Iglesia formaba parte de la muralla defensiva que rodeaba Guetaria.


Fachada principal del Salvador y Tunel
















Tunel bajo la Iglesia del Salvador


  


  Tras pasar el túnel, la calle principal confluye en el animado y típico puerto pesquero, desde el cual se atisba la cercana playa de Zarauz.




Puerto de Guetaria
Puerto de Guetaria


Playa de Guetaria (al fondo la playa de Zarauz)
  Junto al puerto se encuentra el Monte de San Antón, antigua isla anexionada a tierra firme. 



   Característica y curiosa es el aspecto de este monte que por su forma recuerda a un roedor, por lo que usualmente es conocido con el sobrenombre de El Ratón de Guetaria.
Monte de San Antón

PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO - Huesca



Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido



   El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es uno de los parajes más sorprendentes y espectaculares de España, un lugar de gran belleza, donde la naturaleza se exhibe magnífica, grandiosa y espléndida.
Valle de Ordesa

  



   El Parque de Ordesa y Monte Perdido es el mayor macizo montañoso calcáreo de Europa Occidental. Estas rocas calizas han permitido el origen de los preciosos y angostos cañones y desfiladeros de Añisclo y Escuaín.





Valle de Ordesa














Valle de Ordesa
Valle de Ordesa
Valle de la Pineta
  
  Su paisaje ofrece grandes contrastes, desde la extrema aridez de las zonas más altas del Parque, a la exuberante vegetación de los fondos de los valles cubiertos por frondosos bosques de hayas, abetos, abedules, robles, etc. que dejan paso al pino negro y el boj según aumenta su altitud.



Valle de la Pineta

  
Valle de la Pineta
















 En los valles la presencia del agua es permanente, numerosos saltos y cascadas, salpican el paisaje para perderse entre cañones y barrancos y aparecer de nuevo por torrentes o despeñaderos.


Cañón de Añisclo


Cañón de Añisclo

Cañón de Añisclo

Cañón de Añisclo



   Desde el Monte Perdido, la mayor elevación del Parque, desciende en forma radial impresionantes crestas montañosas y valles modelados por la erosión glaciar, dando lugar a circos y valles como el Valle de Ordesa, recorrido por el río Arazas, y el Valle de la Pineta en cuyo circo nace el río Cinca.

Garganta de Escuaín














Garganta de Escuaín





   En cambio el Cañón de Añisclo y la Garganta de Escuaín, aunque formados en un principio por la erosión glaciar, posteriormente, y debido a la abundante roca caliza, la transformación kárstica y fluvial fue modelando el paisaje con múltiples, cuevas, simas, cañones y profundas gargantas.

Garganta de Escuaín








   La magnífica e inmensa grandiosidad del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es algo excepcional, descubrirle, vivirle, es sumergirse en un entorno de paz, luz y silencio.

BERGEN - Noruega


 
Bergen desde el monte Floyen

  Bergen es una ciudad única, situada en un entorno natural excepcional, rodeada de hermosas montañas, en un litoral fantástico trazado por numerosas islas.

Muelle hanseático de Bryggen


















  

 Por ello, cuando el rey Olav Kyrre fundó la ciudad en el año 1070, la llamó Bjorguin, que significa “el prado verde entre montañas”.











  Durante la Edad Media, Bergen fue una de las ciudades más importantes de Europa, con una notable actividad comercial y portuaria, convirtiéndose en uno de los puntos mercantiles más relevante para la Liga Hanseática desde donde dominó el mar Báltico y el mar del Norte hasta finales de la Edad Media.







  Los primeros edificios de Bergen se construyeron en el pintoresco barrio de Bryggen, en este barrio los mercaderes hanseáticos, la Confederación de Comerciantes Alemanes, establecieron sus oficinas en 1360 y durante casi cuatrocientos años administraron el barrio convirtiéndole en una vibrante zona del centro de la ciudad.













   
   El típico barrio de Bryggen que hoy podemos admirar es fruto de la reconstrucción minuciosa, llevada a cabo tras el gran incendio de 1702, que respetó celosamente el modelo de edificación original, de ese modo, el aspecto que Bryggen presenta hoy día es una copia fiel de la que tenía en el siglo XII.







       Gracias a ello pasear por los estrechos callejones y oscuras galerías es retroceder en el tiempo, hacia un pasado en plena Edad Media.



Iglesia de Santa María
   En la actualidad, los antiguos edificios comerciales típicos de la época hanseática representan la ciudad y se encuentran en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

   En este barrio de Bryggen se agrupan, igualmente, los edificios más relevantes de Bergen como la Iglesia de Santa María, el edificio más antiguo de la ciudad, ya que parte de su construcción data del siglo XII.




Entrada a la Fortaleza

  
   La Fortaleza de Bergen, una de las fortalezas más antiguas y mejor conservadas de Noruega, dentro de ella se encuentra Hakonshallen, construido por el rey Hakon Hakonsson entre los años 1247 y 1261, como residencia real y sala de ceremonias.

Hakonshallen






   Fue el edificio más grande y suntuoso de la residencia real cuando Bergen era el centro político de Noruega.






Hakonshallen






  En la Fortaleza, también se encuentra la Torre de Rosenkrantz, considerada el monumento renacentista más importante de Noruega, fue construida por el señor feudal Erik Rosenkrantz como torre de defensa y residencia.

Torre de Rosenkrantz















   Una atracción turística original es el Fisketorget, el mercado del pescado de Bergen, el mercado al aire libre más famoso y visitado de Noruega, situado en un entorno encantador, en el mismo corazón de la ciudad entre los fiordos y las siete montañas que abrazan a Bergen, con innumerables y atrayentes puestos donde se venden mariscos, frutas, flores, artesanía y recuerdos.

   
















 Como colofón, para gozar de la maravillosa ciudad de Bergen, no hay que perderse subir en el funicular hasta Floyen y disfrutar de las espectaculares vistas de la ciudad, del fiordo y del mar.